El problema era que en la casa no contaban con una libertad plena. La madrastra Georgina, estaba constantemente encima de los niños. No permitía ninguna insolencia, por lo que generalmente Alfredo y Julio siempre pasaban grandes partes de sus tardes en una u otra penitencia. Cabe destacar, que ambos se potenciaban ante cualquier travesura.
Esa tarde, los jóvenes aprovecharon que la madrastra dormía su siesta matinal, para acecharse en torno del reloj. Tenían todo planificado. Habían robado los guantes del mayordomo, para que al momento de romperlo, dejaran una huella que sentenciara a otra persona.
lamentablemente para ambos, el plan hacía agua por muchos lados. Cuando el más joven de los hermanos tiró la piedra, no percibió que su padre se encontraba en ese momento limpiando uno de sus trofeos en la sala. La piedra que había tirado Julio, recorrió el aire en cámara lenta, o eso pareció sentir el padre, mientras miraba el trayecto del proyectil hacia el reloj de su madre. Los hermanos no pudieron escapar de aquella sitaución, habían sido encontrados con las manos en la masa. La reprimenda fue grande, de hecho hasta lops vecinos escucharon los gritos.
Gracias a este hecho, el pequeño pueblo logró tener una gran historia que contar. De hecho, con el tiempo la travesura de los Rodriguez fue desvirtuándose a tal punto que con el tiempo paso a ser una historia totalmente diferente. Se hizo tan famosa, que hasta el pueblo cambio de nombre. Pasó de llamarse ·Las Mercedes· para ser reconocida como ·La atracada·, la ciudad capital de los relojes de pared.
que final de mierdaaaaaaaaaaaaaaaaaa, claramente no me salió otra cosa, sepan disculpar!
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