Vistas de página en total

domingo, 19 de febrero de 2012

Primer caída

Caía a una velocidad abrumadora y no había forma de pararla. El miedo se notaba en las facciones del niño y sus ojos se entornaban al  mirar fijo el asfalto que se encontraba a tan solo unos pies de distancia. Fue en ese momento que el tiempo pareció detenerse.
 El pequeño, ya con lagrimas en los ojos y sabiendo que en unos segundos sufriría un gran golpe, estaba asumiendo que ya no había escapatoria.
Y al fin sucedió. Un ruido potente, y acto seguido el llanto del niño. El padre tirando la cámara de fotos al suelo, y corriendo a socorrer a su niño, que todavía no controlaba bien su primer bicicleta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario