Verde, potente y llena de vida
La hoja no está sola,
Pues es un árbol lleno de vida.
El viento golpea por todas partes,
La lluvia castiga un tanto más.
Pero ella sigue allí,
Firme e impoluta.
El árbol centellea ante las miradas.
Sigue allí, esperando más y más vientos.
Días, noches se cruza y se saludan
Y ella allí,
Verde y frágil, comienza a resistir.
No se sabe cuando, ni el porque,
Pero un día se está más frágil que otros
Y cada Día que pasa vuelve a suceder.
Y es ahí, cuando uno no lo espera,
Que la hoja deja de ser árbol,
Y sutilmente va cayendo.
El aire la hace mecer,
Y casi sin hacer ruido,
Yace en el suelo,
Siendo el recuerdo de un árbol,
y un árbol en vida.