Ríes a carcajadas.
Desborda el vino en tu copa
Y derramas la uva en tus mejillas.
No tienes remordimiento de nada.
Solo llevas una vez más
El vino a tus labios.
Y es ahí que nuevamente ríes
Mozo sírvame otra copa.
Y el ritual vuelve a comenzar.
Tu cara derrocha aquella satisfacción,
Que solo los ojos entrenados perciben.
Una y otra más.
Ya has perdido la cuenta.
Ja ja ja

No hay comentarios:
Publicar un comentario